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domingo, 14 de agosto de 2011

Marcelinho, un base todoterreno para el campeón


Este verano, el entrenador del Regal FC Barcelona, Xavi Pascual, y el director técnico de la sección, Joan Creus, tenían la difícil papeleta de tener que saber renovar un equipo campeón de casi todas las competiciones. Se habían ido Basile, Morris, Grimau, Lakovic y Anderson y, en su lugar, se había repescado a Rabaseda, firmado a Eidson y renovado a Mickeal por un año más. Sin embargo, además de tener que encontrar un 4 en el mercado, le quedaba una posición clave, la de base. Tras la marcha final de Ricky Rubio a los Timberwolves, se tenía que fichar bien, sobre seguro. Pero el míster azulgrana ya tenía claro un nombre: Marcelinho Huertas.

Nacido en Sao Paulo, Huertas, de 28 años, empezó su carrera en el Coppell High School, Texas, en el año 2000. Un año después, fichó por el Paulistano de Sao Paulo, donde vivió una etapa de formación, donde acabaría volviendo después de jugar para otro club carioca, el Pinheiros. Probablemente, su peor etapa como jugador de baloncesto fue en las filas de la Fortitudo, cuando no pudo evitar que la escuadra italiana bajara a la Lega 2.

A partir de entonces, la trayectoria de Huertas ha ido a más. En España empezó jugando en las filas del Joventut de Badalona, donde jugó tres temporadas y un total de 121 partidos ACB -99 de fase regular y 22 de play-off-. Su media de anotación fue de 6,5 puntos y 2 asistencias por partido. Con los verdinegros se alzó con la FIBA Eurocup en la temporada 2004/2005, donde promedió 5,8 puntos y 2 asistencias en un total de 12 partidos. Además, jugó la máxima competición continental, la Euroliga 2006/2007, donde sus promedios se estabilizaron en los 5,3 puntos en 20 partidos.

Posteriormente, Marce jugó con el Bilbao Basket 36 encuentros de liga -34 de fase regular y 2 del play-off-. Allí consiguió llegar hasta los 14,5 puntos y 4 asistencias. El playmaker no se conformó con demostrar su valía en el conjunto vasco y cuajó una notable campaña con la Fortitudo con 10,4 puntos y 2,5 asistencias en 29 partidos de Lega, a pesar de que la temporada del equipo en general fue nefasta. Con los italianos firmó 8,7 puntos y 2,6 asistencias en la Eurocup en seis partidos.

Aun así, Huertas se ha consagrado como un excelente base en Vitoria. En su primer año consiguió el título ACB precisamente contra el Barça. En la temporada 2009/2010, jugó 37 partidos -27 de fase regular y 10 de play-off- y consiguió 8,5 puntos y 4,9 asistencias. En Euroliga consiguió 10,3 puntos en 20 partidos. Un año más tarde, jugó dos encuentros más en liga, con 9,9 puntos y 5,9 asistencias, mientras que en la Euroliga firmó 8,3 puntos en 16 choques.
El base se ha convertido en uno de los culebrones del verano en el panorama español y europeo. El Regal Barça ha acabado pagando 2,3 millones de euros al Caja Laboral de Josean Querejeta, aunque el Anadolu Efes turco había ofrecido 2,5 para hacerse con sus servicios. Sin embargo, Marcelinho solo quería ir al club catalán.

Ahora el director de juego italo-brasileño deberá tomar las riendas de un equipo campeón, que ha conseguido la Liga ACB y la Euroliga con Ricky Rubio. Pero Joan Creus confía en él y eso significa un porcentaje de acierto bastante alto. De hecho, Aíto García Reneses, exentrenador del Barcelona y actualmente alejado de los banquillos, también avala su fichaje. “Puede jugar Ha demostrado su calidad en todos los sitios donde ha estado. No veo por qué no va a hacerlo ahora en el Barcelona”.

Huertas tiene un difícil pero, a la vez, ilusionante proyecto: mantener al Regal Barça en lo más alto de la competición doméstica e intentar el asalto a una tercera Euroliga. Es un jugador muy completo, ya que es capaz de defender, mantener un alto ritmo de intensidad, asistir y anotar en los momentos importantes. Probablemente no llegue al nivel de talento de Ricky Rubio, pero puede aportar cosas diferentes al de El Masnou.


Lo que está claro es que el jugador, elegido en el mejor quinteto de la ACB en los años 2008 y 2011, dará mucho de qué hablar. Además de Teodosic o Spanoulis, Marcelinho era de lo mejorcito que ofrecía el mercado y el Barça le ha hechado sus redes. El talento y la actitud hacen a los grandes jugadores, y Marcelinho ha dejado pruebas fehacientes durante toda su carrera de que cumple ambos requisitos.

Los dejamos con un par de vídeos. El en el primero, Marcelinho habla de su reciente fichaje a Barça TV. El segundo es un reportaje en inglés que repasa brevemente su trayectoria.






sábado, 30 de julio de 2011

Thiago Alcántara y el sueño de una noche de verano


Thiago en la Audi Cup 2011 © Goal.com
Miércoles 27 de julio. 20:45h. Se enfrentan FC Barcelona y Bayern de Munich en la final de la Copa Audi en el Allianz Arena, torneo preparatorio de cara a la inminente temporada. Todo normal. El equipo azulgrana mezcla, como de costumbre, jugadores del primer equipo con canteranos que ayudan a completar el once inicial y que pueden ofrecer nuevas posibilidades al entrenador. En principio, una noche como cualquier otra de fútbol.

Sin embargo, se percibe algo en el ambiente. El foco de interés del aficionado no está en el marcador. Tampoco lo está en el trofeo. Las miradas veraniegas de los seguidores, ávidas de nuevos alicientes e ilusiones futbolísticas, se detienen en un joven brasileño que luce el número 4, un dorsal reservado para el heredero de Xavi, Cesc Fábregas. Pero lo lleva un jugador que se acaba de proclamar campeón de Europa sub21 y que aúna talento y descaro a partes iguales: Thiago Alcántara.

El hasta ahora jugador del filial barcelonista, aunque ya había dado muestras de su enorme calidad en algún que otro partido con el primer equipo, se ha convertido en el máximo goleador de la pretemporada, en la que suma tres de los cuatro goles que hasta ahora ha marcado el conjunto catalán. En el partido previo ante el Internacional de Porto Alegre, conjunto de malos recuerdos para el Barcelona -les arrebató el Mundialito de Clubs en 2006-, Thiago anotó una diana, pero ante el Bayern redondeó su actuación.

El primer gol del hispanobrasileño ante los bávaros fue de casta, de genio, cuando, a centro de Jonathan Soriano, logró cabecear el esférico lo justo para enviarlo a la red de la meta alemana. Y llegó en el mejor momento, cuando los hombres de Jupp Heynckes empezaban a llegar con peligro a la portería de Víctor Valdés, en los últimos compases del primer tiempo. Pero el recital no había acabado. Corría el minuto 74 cuando, en el extremo izquierdo, Thiago hizo una pared con Afellay y efectuó un gran disparo con rosca que puso el 0 a 2 en el luminoso. Al final, el Barça se llevó la copa, y Thiago, la nominación al mejor jugador.

Los técnicos saben que Thiago, de 20 años, debe mejorar, pero, al mismo tiempo, son conscientes de que posee un futuro envidiable. Guardiola ya avisó que “es un jugador único, extraordinario” y admitió que “costaría mucho dinero si se tuviera que ir a buscarle en el mercado”. Unas palabras que no quedarán en saco roto, a tenor del juego que ha ofrecido en el terreno de juego y de las palabras de un entrenador que devora campeonatos.

Mucho se está especulando con el más que posible fichaje de Cesc Fábregas como futuro conductor del equipo. Aun así, el cuadro técnico ya se apresuró a anunciar que el hijo de Mazinho sería jugador de la actual plantilla campeona de Liga y Champions. Probablemente, Thiago es más parecido a Iniesta que a Xavi, puesto que tiene regate, llegada y un buen último pase. Su área de trabajo puede estar tanto en la zona de interior como de extremo.

En el caso que el de Arenys de Mar se convierta en la siguiente adquisición, PepGuardiola pasaría a tener a cinco centrocampistas –Keita, Xavi, Iniesta, Thiago y Cesc-, además de Busquets, que puede avanzar su posición, aunque su sitio seguirá estando en la retaguardia de la zona media. Sea como fuere, más que una cuestión de incompatibilidad de uno u otro jugador, esta ampliación de jugadores en la parcela de dirección de juego ayudará a paliar el cansancio de una temporada que se prevé muy larga. “Tenemos un calendario que asusta. El centro del campo es nuestra fuerza, y ahí nunca sobran jugadores”, apostilló el entrenador del que muchos consideran ya el mejor equipo de la historia.

Aunque quizás aún es pronto para prever lo que puede suponer Thiago Alcántara para el equipo, el jugador ya se ha empezado a ganar el cariño y la confianza del exigente aficionado culé, que ve en él una gran oportunidad de asegurar el liderazgo de una zona del campo sagrada en Can Barça. Venga o no el líder de los gunners -aunque, con mucha probabilidad, su fichaje se materializará en breve-, lo que parece seguro es que, con Thiago, el Barça puede empezar a disfrutar, una temporada más, de otra joya, uno de los mejores fichajes que el club podía imaginar.

A continuacion les dejamos el enlace del segundo gol de Thiago Alcántara en la Copa Audi.




jueves, 21 de julio de 2011

La reinvención del baloncesto europeo


La crisis económica global está rediseñando el panorama de la canasta en el viejo continente. Así lo demuestra el mercado de fichajes, que hasta el momento ha debilitado sensiblemente a los dos equipos griegos por excelencia, Panathinaikos, actual campeón de la Euroliga, y Olympiakos, finalista de la máxima competición europea el año pasado.

Esta situación ha permitido que otros clubes, que durante años han estado en un segundo plano, se conviertan ahora en serios aspirantes al cetro europeo, puesto que ahora son ellos los que adquieren los mejores jugadores del mercado. Un buen ejemplo de esto son los equipos turcos, que se están reforzando mucho de cara a la próxima temporada.

El Anadolu Efes, que ha cambiado de patrocinador debido a la prohibición de lucir bebidas alcohólicas en la camiseta, se ha llevado varias piezas codiciadas. Además de la contratación de Ermal Kugo y Dogis Balbay, se ha hecho con Dusko Savanovic, del Power Electronics Valencia previo pago de 1,5 millones de euros; Stanko Barac, el pívot del Caja Laboral, por 1,2 kilos, y con Esteban Batista, el otro interior del conjunto vasco, además del exLaker Sasha Vujacic. Pero no se conforma con esto. Su próximo objetivo es Marcelino Huertas.

Mientras tanto, su gran rival, el Fenerbahçe, se ha hecho con los servicios de una de las perlas europeas, Bojan Bogdanovic, que ha promediado 18 puntos con la Cibona de Zagreb en la pasada Euroliga; de Curtis Jerrels, del Partizán de Belgrado, y de James Gist, aunque probablemente no jugará con el equipo tras haber dado positivo en un control antidopaje.

Esta revolución no es solo cosa de Turquía. En Italia este fenómeno ha despertado a un grande que llevaba años adormecido: el Emporio Armani de Milán. El conjunto de Lombardía aspira a arrebatar el dominio en la Lega al Montepaschi de Siena y dar el golpe en la Euroliga. Tras fichar al actual seleccionador español, Sergio Scariolo, ha firmado a Omar Cook, que deja la ACB; a Antonis Fotsis y Drew Nicholas, ambos del PAO; al polémico pero anotador Ioannis Bouroussis, de Olympiakos; a la joya de la Cibona de Zagreb, Leon Radosevic, de tan solo 21 años, y al veterano playmaker italiano Jacopo Giachetti.

Otro de los conjuntos que mejor se han aprovechado de la fuga de grandes jugadores es el CSKA de Moscú, aunque goza de mayor palmarés que las formaciones anteriormente citadas –cuenta con seis campeonatos, los mismos que Panathinaikos-. No obstante, este ha sido su annus horribilis y ha finalizado la primera liguilla de la Euroliga en el último lugar. Para rejuvenecer su plantilla y volver a la senda de las victorias, el gigante ruso ha llevado a cabo uno de los fichajes más sonados del verano: el serbio Milos Teodosic. El talento de Valjevo, que cobrará casi seis millones de euros a razón de tres temporadas, liderará un proyecto trufado de jugadores como Anton Ponkraskov, Darjus Lavrinovic, Evgeni Voronov, Sammy Mejía y Nenad Krstic, que militaba en los Boston Celtics.

Mientras tanto, los clubes españoles tienen que apretarse el cinturón y fichar bueno, bonito y barato. Regal FC Barcelona y Real Madrid, que el próximo año volverán a luchar por conquistar Europa, han hecho muy pocos movimientos. El alto caché de muchos jugadores y el cierre patronal de la NBA, que aún no se ha zanjado, han provocado que apenas hayan habido caras nuevas. Xavi Rabaseda, repescado tras su cesión al Fuenlabrada, y Chuck Eidson, el polivalente alero procedente del Maccabi, son las caras nuevas de la escuadra catalana. Por parte blanca, el entrenador Pablo Laso y Jaycee Carroll, el fantástico bombardero del Gran Canaria, son los únicos nombres nuevos del equipo merengue.

La crisis del baloncesto europeo, que afecta a unos y beneficia a otros, supone un cambio de poder y un nuevo ciclo. Al menos, sobre el papel. A partir de ahora quedará por ver si estas potencias emergentes traducen sus inversiones en éxitos o si, por el contrario, el peso de la historia de otros conjuntos con mayor solera los acaba apartando del sueño europeo en el tramo decisivo de la competición.

miércoles, 13 de julio de 2011

La media ensaladera de Austin



El rojo y el amarillo de la selección española se empiezan a reflejar tímidamente en la Copa Davis de este año, caprichosa testigo de la eliminación en Austin, Texas, de Estados Unidos, los favoritos de la eliminatoria, ante un combinado que atesora talento y confianza a partes iguales. Las apuestas daban como favoritos a Mardy Fish y Andy Roddick en una superficie ideal para el juego saque-red de los americanos. Por si eso fuera poco, en los dobles esperaban los mejores jugadores de dobles del mundo, los hermanos Bryan.

Los pupilos de Albert Costa, sin la presencia del ahora número dos del mundo, Rafael Nadal, afrontaron la eliminatoria como si fueran ellos los que jugaban en territorio propio. Feliciano López empezó a encarrilar los cuartos con una victoria muy sufrida ante Mardy Fish en cinco apretados sets: 6-4, 3-6, 6-3, 6-7 (2) y 8-6. El toledano, capaz de lo mejor pero también de lo peor, esta vez no se dejó llevar por la dureza del encuentro y persistió hasta el último punto del partido. A pesar de desperdiciar dos match balls, supo esperar su oportunidad en la quinta manga para cerrar el encuentro.

Tras la derrota en dobles de Fernando Verdasco y Marcel Granollers -que sustituía a Feliciano- contra Mike y Bob Bryan, David Ferrer se convirtió en el gran artífice de la victoria final. Previamente había conseguido llevarse el segundo punto al vencer a Andy Roddick en tres sets, aunque lo mejor estaba por llegar. El de Jávea consiguió superar al número uno estadounidense, Mardy Fish, en el cuarto partido. Pero no fue nada fácil: 7-5, 7-6 (7-3), 5-7, 7-6 (7-5).

De esta forma, España consigue ganar por primera vez en territorio norteamericano y logra empatar a cinco la serie de enfrentamientos entre ambos países. En la penúltima ronda del campeonato espera la peligrosa Francia de Guy Forget. Los galos, que suman nueve ensaladeras, tienen a cuatro jugadores top 20, liderados por Monfils y Gasquet, número uno y dos respectivamente de su país. Sin embargo, la eliminatoria se jugará en suelo español, en septiembre. Será una buena ocasión para tomarse la revancha del año pasado, cuando Michael Lodra y Julián Benneteau apearon a los jugadores españoles de las semifinales de la Davis.

Más allá de haber conseguido el billete a otra ronda, la selección española ha dado un golpe de autoridad en territorio enemigo. Y lo más importante es que lo ha hecho sabiendo sufrir, síntoma inequívoco de madurez. Queda aún un largo camino por recorrer para proclamarse campeones, pero si el nivel exhibido ante los americanos se prolonga, la Copa de los Mosqueteros dejará la vergüenza inicial de lado y no tendrá reparos en mostrar cuáles son sus verdaderos colores.

miércoles, 12 de mayo de 2010

París, nous t'aimons


Finalmente, y después de 11 Final Four, el Regal FC Barcelona consiguió su segundo título de la Euroliga. Y fue en París, una ciudad que, hasta ahora, ha mantenido una relación de amor y odio con el club azulgrana. En el año 1991 y 1996, el Barcelona sucumbió ante el KK Split -más conocido como Jugoplastica- y el Panathinaikos respectivamente. Pero a la tercera fue la vencida. Lejos quedaron los múltiples episodios fallidos del equipo catalán en la máxima competición europea (Jugoplastica, Virtus Roma, Panathinaikos y el propio Olympiakos) y, por fin, el anhelado trofeo fue a parar a manos barcelonistas.

Este año, a diferencia de anteriores, había una confianza, una seguridad en este equipo. ¿Por qué? Porque de 22 partidos jugados en la competición, sólo habían perdido dos, uno de ellos por un punto en Belgrado contra el Partizán, con el polémico video del final de partido incluido.
Y es que los de Xavi Pascual ya demostraron en las semifinales contra CSKA de Moscú que la historia era muy diferente a la del año pasado: el protagonismo fue para la defensa del Barcelona, excelente, y tanto Khryapa -mejor jugador defensivo de la competición-, como Siskauskas -verdugo el año pasado de los azulgrana, con 29 puntos-, además de jugadores importantes como JR Holden o Langdon, no pudieron hacer nada contra el poderío azulgrana. Y acabaron sucumbiendo por 64-54.

Daba la sensación de que el conjunto moscovita podría ser el escollo más duro para los catalanes, pese a haber perdido a jugadores importantes -Lorbek y Morris visten ahora la camiseta del Barça- y a su entrenador, Ettore Messina. Pero, a pesar de ello, fueron superados en casi todo el partido por un Barcelona con muchos recursos. Mientras tanto, en la otra semifinal, Olympiakos sufrió más de lo esperado para doblegar al Partizán, por 83-80, después de una prórroga. ¿Reflejo de lo que podría verse en la final?

En esta edición, todo parecía indicar que el Regal FC Barcelona sería el equipo que se llevaría el torneo. Las razones eran múltiples: París le debía una al Barça, el único título continental de los helenos fue a costa del equipo catalán en el 97, y porque este año, probablemente, el Barcelona contaba con la plantilla más compensada y completa de toda su historia. En años anteriores, la profundidad de banquillo no se correspondía con la determinación y la calidad de los componentes de este año. Y el resultado había sido que grandísimos jugadores, como Solozábal, Epi, Jiménez, Norris, y compañía, además de otros grandes clásicos como Djordjevic, Karnisovas o Middleton, entre muchos otros, habían visto cómo sus esfuerzos para ser campeones no habían sido suficientes.

Sólo en 2003, con la aportación del genio serbio Dejan Bodiroga y la de la "Garza de Kranj" Gregor Fucka, como principales incorporaciones al club, lideraron al equipo para ganar su primera Euroliga de su historia. A estos dos jugadores se le unían un jovencísimo Juan Carlos Navarro y a un ya consolidado Sarunas Jasikevicius, que más tarde acabaría ganando tres cetros más con Maccabi y Panathinaikos. Y si a todo ello se les suma la aportación de Nacho Rodríguez, Roberto Dueñas bajo aros, a los luchadores Femerling y Delafuente, y la frescura de un joven talento como Varejao, el resultado no podía ser otro que el del triunfo. Y todo ello ante 16.000 almas en el Palau Sant Jordi animando a los jugadores entonces entrenados por Svetislav Pesic.

Pero, en esta ocasión, el Barça de Ricky y Navarro no necesitaron jugar en casa para imponerse. Desde un principio, la escuadra catalana jugó un baloncesto brillante, al contrario que contra el CSKA, y los jugadores se mostraron menos nerviosos. Ya desde el primer cuarto se apreciaba que Olympiakos lo iba a tener muy crudo para poder parar el alud azulgrana. Teodosic, el jugador más valorado de la Euroliga, se cargó de personales y acabó desquiciado; Childress, el jugador mejor pagado de la historia de la ocmpetición, estuvo muy bien defendido a pesar de sus 15 puntos, y Kleiza, el máximo anotador el equipo griego, prácticamente no tuvo facilidades de cara a canasta.

Navarro demostró que es el mejor jugador de Europa con sus intervenciones providenciales en los momentos más complicados y Ricky, con sus robos, asistencias y puntos, que le queda muy poco en la ACB y Europa. Pero no estuvieron solos. Un majestuoso Mickeal se puso el equipo a sus espaldas cuando nada funcionaba, N'Dong y Vázquez fueron dominadores de los aros, Morris hizo el trabajo "sucio" a la perfección, Lorbek apareció para rematar desde 6'25 y Sada y Grimau hicieron un trabajo impagable junto a Ricky. Y el Barça, cómo no, se llevó su segunda Euroliga. Y por 18 puntos de diferencia (86-68). Esta vez, el protagonista no fue David Rivers (mejor jugador del 97); lo fue Navarro, MVP de la final, y un gran equipo de baloncesto así como humano, guiado sabiamente por Xavier Pascual, un técnico de la casa que ha demostrado que no tiene nada que envidiar a los técnicos del este. Y todo ello, en un marco incomparable como la capital francesa. París, nous t'aimons...

jueves, 22 de abril de 2010

El último y mayor reto de Guardiola


El pasado martes, el FC Barcelona recibió el mayor mazazo de la era Guardiola. Desde que el de Santpedor dirige al equipo azulgrana, hace casi dos años, nunca se había perdido por una diferencia superior a un gol. Pero ocurrió, justamente en el partido más importante de la presente temporada. Los italianos aplicaron como nunca el sistema del repliegue y rápido contraataque, y el Barcelona, falto de la intensidad necesaria ante un partido de tal calibre, se vio sorprendido ante las acometidas rivales y el planteamiento del entrenador nerazurro, Jose Mourinho.

El árbitro barrió muy claramente a favor del conjunto de casa: mostró más tarjetas a los visitantes (5) que a los locales (2), se comió un fuera de juego de Diego Milito en el tercer gol y no vio penalti en la caída de Piqué ni en la de Alves, ésta última, sancionada, con cartulina amarilla para el propio brasileño. Se dice, se comenta, que el técnico luso podría haber charlado con el colegiado, también portugués y con quien parece ser que tiene una amistad, durante la media parte, para indicarle el camino a seguir.

Sin embargo, y pese a que estos factores pudieron tener su porcentaje de protagonismo en el partido, el Barcelona debe hacer autocrítica; sólo así puede encarar el encuentro de vuelta de la forma más apropiada. Y Guardiola lo sabe a la perfección. Porque, obviamente, el Barcelona no perdió por el árbitro; lo hizo porque no fue el que ha enamorado día a día a los aficionados del balompié. Evidentemente, parte de ello es mérito de Mourinho, que supo cómo anular a Xavi y Messí, y de sus jugadores, que ejecutaron perfectamente su esquema de juego en el campo.

Guardiola afrontará su semana más difícil desde que ocupa el cargo de entrenador del FC Barcelona. Sobre él recae ahora la presión del tener que remontar para poder estar en la gran final del Bernabéu, elemento añadido que hace que sea aún más necesaria o antojada, si cabe, una remontada contra el Internazionale. No hay que engañarse, es una empresa difícil, pero, al mismo tiempo, todo el mundo sabe que el único equipo capaz de remontar al campeón transalpino un 3-1 adverso ese es el Barcelona. Y lo más importante: tanto jugadores como entrenador azulgranas están muy heridos.
Después de haber cosechado éxito tras éxito, con los seis títulos posibles en un año, y de haberlo hecho, en diferentes ocasiones, con todo en contra, ahora ya sólo le queda a Guardiola una remontada histórica para llenar su cupo de hazañas.

El club ya ha vivido varias noches mágicas en el Camp Nou y ya ha remontado el mismo marcador en contra. En la temporada 93/94 el Dream Team venció al Dinamo de Kiev por 4-1 en el partido de vuelta, en una magistral demostración de fútbol, quizás la mejor en muchos años. La otra víctima del coliseo barcelonista fue el Chelsea, en el año 2000, que se vio sometido a un 5-1 final después de llegar a la prórroga.

En el fútbol todo puede ocurrir, más aún si hablamos de dos grandísimos equipos y de los, probablemente, dos mejores entrenadores del mundo. Puede que el Inter marque un gol y el trabajo del Barça se vaya al traste, que el Barça gane 2-0 sufriendo hasta el último latido, que cualquiera de los dos equipos parezca clasificado hasta el último minuto o que haya una goleada inesperada por parte de cualquiera de ambos.
Pero el míster azulgrana y sus pupilos saben que están ante una oportunidad histórica de hacer algo grande, muy grande: poder acceder y ganar la final de la Champions en territorio comanche y, de paso, ser el único equipo que gana dos veces seguidas la competición desde que en 1993 cambiara de formato y se denominara Champions League.

Queda casi una semana para el decisivo encuentro del miércoles, pero la cabeza de Pep Guardiola y de los jugadores ya está centrada en los 90 minutos de la vuelta. El Inter depende de sí mismo, y tiene la eliminatoria bien encarrilada. Pero, cuidado, pocas veces el conjunto culé saldrá con tanto afán de victoria y, a su vez, de revancha. Y todo ello con 90.000 almas que apoyarán como nunca a su equipo. Una explosiva mezcla para cualquier oponente…

viernes, 30 de octubre de 2009

Barça y Madrid...¿en la Final Four de París?


Este año, Regal Barça y Real Madrid huelen a final four. Los dos equipos se han reforzado muy bien este verano. Los catalanes, tras la marcha de David Andersen y Ersan Ilyasova, dos de sus jugadores pilares, se han hecho con los servicios de Pete Mickeal, quizás el mejor "3" de la Liga ACB, Terrence Morris y Erazem Lorbek, del CSKA Moscú, y la guinda, la emergente estrella Ricky Rubio.


Por su parte, el Madrid ha llevado a cabo un cambio total de su plantilla, dado el desastre del año pasado en las tres competiciones. En primer lugar, ficharon al posiblemente mejor entrenador europeo del momento, Ettore Messina, ex de grandes equipos como la Benetton de Treviso y CSKA Moscú. Acto seguido, se desprendieron de los jugadores que creyeron acertado y trajeron a un ejército de nuevos jugadores: Rimantas Kaukenas, Pablo Prigioni, Jorge Garbajosa, dos emergentes estrellas del baloncesto europeo -Vladimir Dasic y Novica Velickovic-, Darjus Lavrinovic, Sergi Vidal i Travis Hansen, ex de Tau Cerámica.


Tanto unos como otros tienen un mismo objetivo: La Euroliga. El Madrid no llega a una final four desde el 1996, año en que, precisamente, cayó en semifinales con el Barça de Galilea, Karnisovas, Dueñas y compañía. Evidente, para un equipo como el Madrid, ganador del trofeo en 8 ediciones, supone un golpe duro de encajar. La última Euroliga de los madrileños la consiguieron en el 95, con Sabonis y Arlauckas como abanderados del equipo contra el Olympiacos en Zaragoza. Por ello, la nave blanca, comandada ahora por Messina, experto capitán de embarcaciones europeas, pone rumbo a la conquista del máximo cetro continental.

Pero para conseguir el objetivo, tendrán que pelear muy mucho. Su gran rival de siempre, el Regal Barcelona, ha formado un grupo muy compacto que ha olvidado las ausencias de los jugadores antes citados e incluso ha ganado en recursos: su banqueta ahora es m´ñas temible que la del año pasado, y tienen más armas. Si Lakovic necesita descanso, ahí estará Ricky Rubio. Si Navarro se sienta, le sustituirá "Basso", si Lorbek necesita recuperarse, le suplirá N'dong...


Parece ser que Panathinaikos, actual campeón de Europa, ya no es tan favorito, tal y como sucede con CSKA de Moscú, finalista el año pasado, en detrimento de los dos grandes colosos de la Liga española. Messina le tiene muchas ganas al Barça. ¿Por qué? Muy fácil. En 2003, aquel Barça glorioso del triplete con Bodiroga, Fucka, Jasikevicius, Navarro o Dueñas vencieron a la Benetton de Treviso entonces dirigida por el italiano. Esa espina se le quedó clavada. Y esta misma temporada, los blancos han sucumbido ante el potencial azulgrana en dos ocasiones: una en un amistoso de pretemporada y la otra, en la final de la Supercopa ACB. Por su parte, el Barça querrá, de una vez por todas, desquitarse de su "mala suerte" en las final four, en las que ha llegado 10 veces y sólo ha podido conquistar el título en una ocasión.


Acaba de empezar la máxima competición, pero los dos conjuntos ya han sumado dos victorias en dos encuentros. Y muchas más que conseguirán. Si los emparejamientos lo permiten, y no hay cruce fratricida en el Top 16, muy probablemente veamos una semifinal de Final Four o, quién sabe, una final de la máxima competición europea entre estos dos grandes monstruos de Europa. Que así sea.

lunes, 26 de octubre de 2009

Pellegrini: alarmas y turrones


Pellegrini fue fichado este verano para ser el entrenador que guiara a la nueva galaxia de Florentino Pérez a lo más alto y arrebatar al Barça el cielo europeo. Se fichó a una constelación de estrellas -Cristiano Ronaldo, Kaka, Benzema-, y otros jugadores de sobrada calidad en sus posiciones para acabar de consolidar todas las líneas -Xavi Alonso, Granero, Albiol-. Era el nuevo Madrid, un equipo blanco que resurgiría de las tinieblas para ensombrecer al eterno rival y ser el nuevo rey del panorama europeo.


Tres meses más tarde, el conjunto merengue no ha demostrado su tan mencionada superioridad respecto al resto de equipos. Viene de sucumbir en Europa contra un vetusto Milan, por el que nadie apostaba un céntimo antes del encuentro, y de empatar sin goles en el campo del asequible Sporting de Gijón. Hacía dos años y ocho meses dese la ultima vez que la entidad de Chamartín no marcaba un gol en Liga. Se han encendido las alarmas y Florentino comienza a tener tics nerviosos. Mal asunto. Ya queda menos para Navidad, y quizás menos al entrenador para abrir las tabletas de turrón vestido con el chándal blanco. La presión sobre Pellegrini será cada vez mayor si no se produce un cambio ostensible ya no sólo en resultados, sino en también en juego. Ya es un técnico discutido en la Casablanca. Los 96 millones de Cristiano, los 67 de Kaka, los 35 de Benzema y los otros 30 por Xabi Alonso empiezan a notarse negativamente. Sin Ronaldo, Benzema ni Higuaín el Madrid volvió a parecerse al del año pasado en el Molinón. Ni siquiera Kaka, que en los inicios de Liga demostró que era el fichaje que hacía funcionar la maquinaria madridista, pudo decantar la balanza a favor de su equipo.


Antes se hablaba del rombo de Pellegrini, que sus estrellas se amontonaban en poco terreno a causa del sistema utilizado por el chileno, y de la fragilidad defensiva del equipo. Ahora la cosa empieza a ponerse fea. Y el fútbol es cruel. Y más con Florentino moviendo los hilos en un equipo históricamente exigente (y este año, con todos los argumentos del mundo). ¿Podrá degustar los turrones en el Bernabéu? En fútbol todo cambia de un día para otro, pero lo cierto es que la radiografía blanca empieza a mostrar algunas manchas negras. Y "Pelle" tiene un problema añadido: si alguien tiene las de perder, será él. Nadie culpará ni a los jugadores ni mucho menos al ya de pos sí intocable presidente. Al "coach" merengue no le queda otra que rezar para que vuelvan sus buques insignia o encomendarse al famoso "espíritu de Juanito". Claro que sí tiene que recurrir a ello es porque algo no va bien. Nada bien...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Análisis Holyfield/Lewis


En una cadena de televisión deportiva dedicada al boxeo varios expertos de este deporte dieron su voto al inglés Lennox Lewis por delante de Evander Holyfield como mejor púgil de los últimos quince años.

Sin duda alguna, se trata de los dos mejores pesos pesados de los noventa y parte del nuevo milenio, pero la decisión de otorgar a Lewis el honor de haber sido el mejor es cuanto menos debatible. En este caso, el estadounidense Holyfield es quien queda segundo en este escalafón, aunque por currículo y calidad pugilística no debería ocupar esa posición.
El boxeador de Atlanta empezó por ser campeón del mundo del peso crucero, llegando a ser el mejor de todos los tiempos en la categoría por su incontestable dominio. Su pelea contra Muhammad Qawi, y quizás la más dura en aquel peso, fue calificada como "la mejor pelea del peso crucero de los años 80", según la prestigiosa revista Ring Magazine. Sin ser un pesado auténtico trabajó para conseguir que su organismo se adaptara a las necesidades del peso superior. Y lo consiguió. Siendo un recién llegado a la nueva categoría consiguió vencer a los fajadores más duros de la categoría.
Se convirtió por primera vez campeón del mundo de los pesados en el año 90 para proseguir con una trayectoria en la que se impuso a grandísimos púgiles como Larry Holmes, George Foreman, Riddick Bowe, Michael Moorer, Mike Tyson y un largo etcétera. Es el único boxeador en la historia que ha sido campeón cuatro veces. Eso sí, ha pecado, como la gran mayoría de sus compañeros de profesión, de no saberse retirar a tiempo, en parte por su afán de retirarse como campeón y a causa de las deudas ecónomicas.

Lennox Lewis, el campeonísimo británico, en cambio, no ha tenido rivales de tanta entidad. Sólo a un Tyson en plena decadencia y mayor, y al gigantón ucraniano Vitali Klitschko, que le creó serios problemas durante el combate. Es cierto que el inglés tenía un porcentaje de victorias por KO más elevado que el norteamericano, pero sería interesante ver cómo saldría parado ante cualquiera de la lista de oponentes citados anteriormente y con los que Holyfield peleó.

Lewis superaba en pegada a Holyfield; era un “heavyweight” puro, con un físico más poderoso y con unos brazos más largos, lo cual le daba más posibilidades de pegada que otro púgil, le facilitaba controlar el compás de los combates y le ayudaba a mantener a raya a sus rivales con sus “jabs” de izquierda. Pero "The Real Deal" tenía un juego de piernas, una resistencia y un corazón muy superiores a los del británico.

Holyfield, a sus 46 años aún sigue compitiendo. Las derrotas de los últimos tiempos ante James Toney, el flojo Larry Donald, o la última, ésta sí, inmerecida ante el gigantón ruso Valuev, le han "ensuciado” su récord, pero dice que no lo dejará hasta que vuelva a ser el campeón unificado de los tres cinturones.
Muchos dicen que debería estar retirado y viendo boxeo desde el salón de su casa. Cuidado, seguramente no volverá a ser campeón indiscutible, pero viendo el panorama actual de este peso, con un nivel inferior al de otras épocas, no parece una quimera que pueda conseguir uno de los tres cinturones. Algo que engrandecería todavía más su leyenda, sería heptacampeón del mundo, y quizás le podría ayudar a que le sitúen sin timidez por delante del “león” Lewis.

Breu retrat de Roger Federer


Comença a ser considerat el millor tenista e la història i encara té 28 anys. Roger Federer, (Basilea, 08-08-1981), conegut com a “rellotge de cut-cut” al món de la raqueta arran de la seva eficàcia a l’hora d’executar els cops guanyadors quan més ho necessita, viu el moment més dolç de la seva carrera esportiva. Amb el darrer Grand Slam a Austràlia ja en duu 10, i a preguntes sobre com guanyar al jove suís han aparegut respostes cada vegada més curioses: “L’única manera de guanyar en Federer es donant-li un cop de raqueta al cap”, assegurava el mític extenista australià Rod Laver.
Fill de bons aficionats al tenis, Federer va començar a pilotejar als vuit anys, però si havia alguna cosa que no digeria gens bé era ser corregit contínuament pel seu pare. Als 14 anys va ingressar en un centre d’entrenament a la Suïssa francòfona A la seva inadaptació idiomàtica s’hi va afegir el seu explosiu caràcter, i el còctel va donar com a resultat incidents que ell mateix va relatar en alguna ocasió: “Recordo que el primer que llancés una raqueta al terra netejaria les pistes durant una setmana. I les meves eren com helicòpters”. Tot un “bad boy” en la seva etapa d’adolescent.
Perfeccionista malaltís, plorava de manera desconsolada després d’una derrota ja com a professional. Però l’helvètic, que manté una relació amb l'extenista Miroslava Vavrinec, ha madurat i, a més de funcionar a ritme de maquinària suïssa, és elegant i sobri fora de les pistes. Un rellotge que encara no ha s’ha aturat. I compte, perquè no té intenció de fer-ho.